OURO PRETO - MINAS GERAIS

Ouro Preto - Minas Gerais

OURO PRETO – MINAS GERAIS

Inscrita en la Lista de Patrimonios de la Humanidad en el año 1980. Situada en el Estado de Minas Gerais. El origen al nombre de Ouro Preto (Oro Negro), se debe por hallarse el oro que se encontró allí recubierto por una capa de paladio que con el polvo adquiría un color negruzco. Ouro Preto fue fundada en el año de 1.711 por la unión de varios caseríos existentes en el lugar, ese mismo año se convirtió en Villa y sede de consejo, entonces se la llamaba Vila Rica. En el año de 1.720 fue escogida como la nueva capital de la recién establecida capitanía de Minas Gerais.

Durante el siglo XVIII, la abundancia de oro, fácilmente encontrado en el fondo de los ríos y arroyos de la región, produjo el embellecimiento de la ciudad diseñada sobre las colinas de dos montañas colosales. Grandes artistas, como el escultor portugués Francisco Xavier de Brito, participaron en esta intensa actividad, aunque el gran artista fue Antônio Francisco Lisboa, apodado el Aleijadinho (el Deformadillo), debido a la enfermedad que le deformó los miembros, al final de su vida. Aleijadinho es el mayor artista brasileño del período colonial y legó al país una herencia inigualable por la genialidad de sus dimensiones. En Ouro Preto, donde nació y murió (1738-1814), se debe a él su esplendor arquitectónico y artístico, el mayor exponente es la Iglesia de São Francisco de Assis, además de otras muchas obras destacadas en la escena urbana y de la ornamentación de los templos.

OURO PRETO

En el siglo XVIII, las órdenes religiosas multiplicaron las construcciones en Ouro Preto, y cada una intentó hacer de su iglesia la más rica y bonita de la ciudad. Con el oro de la ciudad escondieron, en el interior de las iglesias, verdaderos tesoros en altares decorados con tallas doradas. Con la "pedra-sabão", materia prima local, sustituyeron el mármol europeo y encontraron soluciones originales para la decoración de cada una de las iglesias. Por detrás de las fachadas sencillas levantaron columnas retorcidas y escupieron ángeles, seres mitológicos, santos y escenas bíblicas.

A pesar de constituir ejemplos magníficos, las iglesias no son el único patrimonio de Ouro Preto. Puentes de piedra, fuentes y caserones forman parte del ambiente histórico de la ciudad. 

Pintura, escultura, música, poesía y teatro son una muestra de la fertilísima producción cultural de Ouro Preto en el siglo de oro. El remate de esa expresión singular fue la conspiración por la independencia de Brasil, articulada por abogados, sacerdotes, poetas, militares y mineros de Vila Rica, entre 1788 y 1789, conocida como Inconfidencia Mineira. Influenciados por las ideas ilustradas de Francia y por la independencia de los Estados Unidos, los desleales de Ouro Preto soñaron con una República en la América portuguesa y comenzaron a preparar la revolución. Al ser denunciados por algunos compañeros suyos, los principales líderes fueron apresados. El alférez Joaquim José da Silva Xavier, Tiradentes, como era conocido por ser dentista, fue ahorcado en Río de Janeiro, el 21 de abril de 1792, mientras 12 prisioneros eran deportados a África.

En 1823, fue elevada a la categoría de ciudad y pasó a llamarse Ouro Preto, y capital de la provincia, durante el Imperio, con la República (1889), posteriormente (1897) en la capital del estado de Minas Gerais. Luego, el deseo de cambio, estimulado por el nuevo régimen, hizo que los mineros construyesen la ciudad de Belo Horizonte para ser la sede del gobierno del Estado. Ouro Preto pudo así ser preservada como ciudad monumento, título que recibió del presidente Getúlio Vargas en 1933. En 1938, la ciudad pasó a ser íntegramente considerada Patrimonio Histórico y Artístico Nacional. En 1980, se convirtió en el primer bien cultural brasileño inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad establecida por la UNESCO.

Ouro Petro, constituye en la actualidad uno de los conjuntos más homogéneos y completos de arte barroco del mundo. Las casonas, iglesias y palacios construidos durante lo que se llamó el Ciclo del Oro se han transformado en concurridos museos en los que se exponen objetos de los antiguos moradores. Las casas que pertenecieron a los inconfidentes (participantes del movimiento independentista) y la iglesias barrocas, ornadas de oro en el más clásico estilo rococó, ahora cobijan arte e historia.  Ouro Preto ofrece además el Parque Estadual Itacolomi, de gran belleza en plena naturaleza.

Fonte: http://www.brasilalacarta.com/villa-historica-de-ouro-preto.lugares-patr...